Valencia se ha convertido en un referente de todos aquellos que quieren relacionar su marca con dinamismo, innovación, crecimiento, estilo de vida, historia y cultura, y que Valencia ha convertido en nombres propios. Esta ciudad ofrece, además de un increíble escenario para la presentación de productos, un valor añadido que seduce a todos aquellos que vienen a Valencia y quedan maravillados con una ciudad que enamora a primera vista.
El miércoles 11 de noviembre, las calles más significativas de la ciudad se convirtieron en un trazado de lujo por el que desfilaron los Ferraris más exclusivos de la escudería de Maranello, desde donde llegaron diez de los treinta y tres superdeportivos FXX que hay en el mundo, además de más de 120 vehículos de calle que acudieron a tan singular cita desde Francia, Portugal y el resto de España.
En la comitiva no faltó un fórmula 1, un Ferrari 458, un 599 ó un F430, entre otros, y fueron expuestos al finalizar el espectáculo en la Plaza del Ayuntamiento. La ciudad se tiñó de rojo hasta el domingo, cuando la fiesta de ‘il cavalino rampante’ puso su broche final en el Circuito Ricardo Tormo de Cheste, tras una completa agenda que tuvo su momento más glamuroso en la cena que se sirvió a más de mil selectos invitados, entre los que se encontraban el presidente de la escudería, Luca Cordero di Montezemolo. Por una noche, el magno Palau de les Arts cambió las preciosas voces clásicas de Madama Butterfly o La Traviata por los rugidos de los Ferraris que se agolparon en la espectacular Ciudad de las Artes y las Ciencias.
