Salvo contadas excepciones, altas prestaciones y máxima distinción han estado siempre ligadas al exclusivo mercado de los deportivos de lujo. Un binomio prácticamente inseparable que ha conseguido evolucionar por derroteros alternativos. Una vía de escape la adoptada por constructores de reconocido prestigio a la que Aston Martin acaba de adherirse. La mítica firma británica de coupés del ato rendimiento y máxima exclusividad ha incorporado a su gama una berlina de cuatro puertas; el Rapide.
Un sacrilegio para algunos, y una clara apuesta por el creciente —aunque cueste creer— mercado de deportivos de cuatro plazas de auténtico lujo. Una maniobra la de diversificar su catálogo que no le ha ido nada mal a uno de los rivales más directos de Aston Martin como es Porsche. El constructor germano ha basado su estrategia de crecimiento y beneficios en modelos como el todo terreno Cayenne. Una propuesta ‘off-road’ que supuso toda una afrenta para algunos porschistas de toda la vida, pero que ha dado unos más que considerables frutos. Hasta tienen una versión diésel... No obstante, Porsche ha afianzado su máxima de ‘hay algo más que el 911’, con una no menos revolucionaria alternativa como el Panamera. Precisamente, el principal rival del Rapide de Aston Martin, junto al Maserati Quattroporte y el Mercedes-Benz CLS.
Fiel a su tradición, la marca británica ha elaborado un más que resaltable trabajo a todos los niveles. La configuración coupé de cuatro puertas —tendencia cada vez más empleada incluso por firmas generalistas—, no le resta un ápice de elegancia y distinción a un modelo que refleja toda la imagen y exclusividad de Aston Martin por los cuatro costados. No obstante, la utilización de cuatro puertas y el mismo número de plazas no es pionera en este Rapide, si no que este fabricante ya lo empleó en otros modelos como los Lagonda de los años ´70 y ´80, aunque si es bien cierto, que aquellas unidades no estaban tan emparentadas con sus gamas hermanas de coupés de la época. Clara muestra de esta afirmación son los nexos estilísticos que unen al Rapide con la serie de coupés de dos puertas. Algo que queda patente de manera visible, y especialmente con el DB9, modelo sobre el que se realizó el primer prototipo del Rapide, presentado en el Salón de Detroit de 2006. Un proyecto al que rápidamente se le dió luz verde por parte de los nuevos dueños de la marca en 2007, después de que esta fuera vendida por Ford. En apenas dos años, se desarrolló este nuevo modelo sobre la conocida plataforma ‘V/H Arquitecture’. Una base de sobrada eficacia y éxito, que ya había servido de sustento a las no menos espectaculares gamas DBS, DB9 y Vantage.
IMAGEN DE FAMILIA
Reconocible de manera instantánea como un componente de la familia Aston Martin, el Rapide asume la adopción de sus dos puertas extra de una manera totalmente acorde con una deportiva y marcada línea coupé. Como particularidad, las puertas tipo ‘ala de cisne’ se abren con un ángulo de 12º ascendente con lo que, a la vez que se facilita el acceso y salida de su interior, le proporciona un exclusivo elemento añadido a la ya de por sí atractiva línea. Una longitud total de 5,01 metros, y una altura de 1,36, recogen un impecable desarrollo estético que tiene como detalles más significativos sus puertas desprovistas de marcos para las ventanillas, la sobredimensionada y partida parrilla delantera o sus especialmente elaboradas llantas de 20 pulgadas. En este sentido de diferenciación, cabe destacar también la aparición de las nuevas generaciones de grupos ópticos bi-xenon en el caso de los faros delanteros, y de los exclusivos pilotos posteriores en forma de ‘C’, para los que se han empleado en cada uno, un total de 360 LEDs.
Como reflejo de su belleza exterior, el habitáculo del Rapide da la bienvenida a los ocupantes a una exquisita y espaciosa cabina hecha a mano. Un lugar en el que el el cuidado de los acabados y el empleo de los más selectos materiales, se funde con las últimas tecnologías en materia de confort, entretenimiento y seguridad, para proporcionar el máximo disfrute en la conducción. Su configuración interna de cuatro plazas individuales, trata por igual en cuanto a lujo y comodidad se refiere, a todos sus ocupantes. Comenzando desde las plazas delanteras, el cuadro de instrumentos y la consola central, están ergonómicamente diseñadas para proveer al conductor de toda la información necesaria para extraer lo mejor del coche. Los mandos del climatizador se accionan a través de un display digital que gestiona la temperatura de cada uno de los cuatro puestos.
El diseño de los asientos delanteros evoca el espíritu deportivo de la marca, ofreciendo unos elevados niveles de confort, sujeción e incluso visibilidad para los usuarios acomodados en la parte posterior. Por otro lado, se ha recurrido a soluciones de última generación como el freno de estacionamiento electrónico que libera de espacio de manera considerable la consola central, cuyo fluido diseño gana tanto en imagen como en practicidad para poder albergar de una manera más homogénea los diversos controles y mandos. Así mismo, un revisado Bluetooth, sitúa el micrófono del sistema de manos libres por encima de la cabeza del conductor, en una posición óptima capaz de proporcionar la máxima claridad de voz en todo tipo de condiciones de sonoridad.
ALTA FIDELIDAD A BORDO
Los pasajeros traseros pueden a su vez beneficiarse de un equipo multimedia compuesto por dos pantallas LCD posicionadas justo en la línea de visión, detrás de los reposacabezas de las plazas delanteras. Un cargador de seis DVD es capaz de ofrecer horas de entretenimiento a través del sistema de sonido Bang & Olufsen BeoSound de 1.000 W y 15 altavoces, o de unos cascos inalámbricos. En este sentido, estas unidades de sonido son independientes entre sí, por lo que los pasajeros pueden escuchar diferentes canales de audio, si sus gustos musicales son diferentes.
Además, el equipo de Bang&Olufsen dispone de unos sensores que le permiten detectar cuantas personas hay en el interior del Rapide, con lo que se puede orientar el sonido de cuatro maneras; al conductor de manera exclusiva, a los ocupantes delanteros, a los traseros o a todo el habitáculo. Por supuesto, un micrófono situado debajo del retrovisor monitoriza de manera constante el sonido ambiente para ajustar por sí solo el volumen y demás controles de sonido, para crear la atmósfera perfecta en materia de audición de música o DVD.
CAPACIDAD INÉDITA
Pero uno de los logros de este tipo de coupés de cuatro puertas es la añadida versatilidad que son capaces de ofrecer. En concreto, el Rapide cuenta con un considerable maletero de 317 litros. Una capacidad que se puede aumentar hasta los 886 litros si se abaten los asientos posteriores. Algo de fácil consecución gracias al práctico sistema mediante el cual, y con la simple pulsación de un botón, se pliegan los respaldos de las plazas posteriores, para conseguir una superficie de carga totalmente plana.
Para mayor versatilidad el compartimento de equipajes puede elevarse o bajarse, para crear un espacio separado y accesible desde los asientos posteriores, desde los que los pasajeros puedan acceder al mismo durante el viaje. Por último, Aston Martin también ha equipado al Rapide con fijaciones Isofix, y ofrecerá asientos para niños específicamente homologados para poder viajar en familia con total seguridad. En esta misma línea, la dotación pasiva dispone de ocho airbags que se activan con una fuerza específica según la gravedad del impacto.
PRESTACIONES EXCLUSIVAS
En materia dinámica, pertenecer a la familia Aston Martin conlleva unas obligaciones de lo más exigente. Por ello, el Rapide es capaz de mostrar unas excepcionales cifras en cuanto a prestaciones y comportamiento se refiere, si bien, adaptadas a los condicionantes de confort de un modelo de sus características.
El motor escogido para mover al Rapide es el 6.0 V12 ya equipado en los DB9 y Vantage V12, diseñado por los ingenieros británicos de la factoría de Gaydon, pero que se fabrica a mano en Colonia, Alemania. Una unidad específicamente acondicionada a este cuatro puertas, y cuya potencia máxima se sitúa en unos nada despreciables 477 CV a 6.000 revoluciones por minuto. Una caballería que se transmite con una mezcla de inmediatez y suavidad que permiten al Rapide pasar de 0 a 100 km/h en 5,1 segundos, o sobrepasar los 300 km/h de velocidad máxima, con un envidiable nivel de confort y sin sobresaltos.
La transmisión de estas cifras de potencia se encarga a una caja de cambios automática de seis relaciones denominada Touchtronic 2, cuyos ajustes han sido calibrados con el objetivo de conseguir un acertado equilibrio entres prestaciones y niveles de consumo y emisiones. Aston Martin anuncia una autonomía de más de 480 kilómetros. Distancia que se puede recorrer hasta tener que volver a repostar su depósito de 90,5 litros.
Sin dejar de lado la vertiente dinámica, cabe destacar la ligereza del conjunto del chasis del Rapide, fabricado en aluminio y con un sobrepeso de tan sólo 190 kg sobre el DB9. El hecho de montar la caja de cambios en la parte trasera, le proporciona un equilibrado reparto de masas del 51/49 delante y detrás respectivamente, lo que contribuye a dotarle de agilidad en carreteras reviradas y un considerable aplomo a alta velocidad. Las imponentes llantas de 20 pulgadas albergan unos Bridgestone Potenza S001 (245/40 en el tren anterior y 295/35 en el posterior), específicos para el Rapide con el objeto de amortiguar todo tipo de vibraciones y conseguir un mayor silencio en su interior.
En lo que a frenado se refiere, por primera vez un Aston Martin monta un sistema mixto de acero y aluminio, con lo que se consigue una reducción de peso entorno al 17%, y una sobresaliente capacidad de frenada. A ello también contribuyen de manera directa el ABS y el sistema de frenado de emergencia HBA. Otras siglas referentes al control de estabilidad desconectable, DSC, o a la suspensión adaptativa, ADS, junto al diferencial de deslizamiento limitado de las ruedas traseras, forman parte del inevitable conjunto de ayudas a la conducción que debe contar un vehículo con este despliegue de potencia y nivel de prestaciones. Soluciones aún más necesarias si tenemos en cuenta el carácter diferenciador de este Aston Martin que, sin perder de vista sus orígenes deportivos, busca un sentido añadido en confort y representatividad.
Las primeras unidades de esta retomada propuesta de cuatro puertas ya ha comenzado a fabricarse y comenzarán a entregarse a principios de 2010. Todo un refuerzo de lujo y distinción para uno de los mitos de la historia del automovilismo deportivo.
