Bentley es, sin duda alguna, una de las máximas expresiones en materia de lujo dentro de la industria del automóvil. 90 años de tradición avalan a esta mítica firma, que ha trasladado su exquisito saber hacer tanto a sus exclusivos modelos de producción, como a sus prototipos de la más alta competición. No en vano, Bentley es uno de los pocos constructores que puede presumir de tener forjadas con letras de oro su nombre en las 24 Horas de Le Mans, con cinco títulos conseguidos entre 1924 y 1930, y un sexto logrado en la más reciente edición de 2003.
Aunque, la última campanada de este constructor anglosajón no se ha realizado en el mundo de las carreras, aunque si con ciertas reminiscencias a las mismas. Se trata de la última incorporación a su gama; el Mulsanne. Y es que, este modelo toma el nombre de la famosa curva Mulsanne del trazado de Le Mans, a la que los pilotos se tienen que enfrentar tras cruzar a velocidades de vértigo la larga recta del circuito francés. Un modelo que se presenta como el nuevo buque insgnia de su distinguido catálogo. Para ello, los ingenieros británicos han desarrollado un vehículo totalmente nuevo, que se sitúa por encima tanto de la variada gama de carrocerías del Continental —que cuenta con hasta tres variantes berlina, coupé y cabrio—, como del elegante descapotable Azure.
De esta manera, el Mulsanne se presenta como una exclusiva combinación de espíritu deportivo, elegancia de diseño y solidez. Reminiscente del Bentley S-Type de la década de los 50, muestra un llamativo diseño frontal dominado por la tradicional rejilla de matriz de Bentley y sus clásicos faros interiores redondos con biseles cromados, flanqueados por dos grupos de lámparas exteriores de menor tamaño. Un sistema de iluminación que, por supuesto, goza de las últimas tecnologías del nivel del Xenón y de la más reciente aplicación de LED’s, como es el caso de luces traseras elípticas ‘flotantes’, que reproducen de manera singular la forma de los tubos de escape. Para acentuar la belleza de la carrocería, todos los elementos metálicos del Mulsanne se fabrican exclusivamente en acero inoxidable pulido, incluidas las placas de estribo de los umbrales y las rejillas de matriz. Como opción se ofrece el distintivo mascarón retráctil en forma de ‘B alada’, ubicado sobre el radiador.
Así mismo, el alargado capó junto a los alerones delantero y trasero, de mayor longitud, ayudan a transmitir una sensación de potencia y movimiento. Características que se refuerzan por las robustas caderas y las marcadas líneas que fluyen con elegancia, desde las aletas delanteras hacia la parte trasera del automóvil. Las llantas de 20 pulgadas de diseño exclusivo refuerzan su contundente imagen de poder y el carácter deportivo, e incluso pueden sustituirse por unas opcionales de 21 pulgadas. Como detalle, destacar su amplia paleta de colores, con hasta 114 alternativas de pintura entre los que por ejemplo encontramos colores inusuales heredados de la tradición de la marca, acabados especiales satinados o nacarados, o combinaciones de dos tonos. Para lo más exigentes, en el mundo a medida de Bentley Mulliner, el cliente puede encontrar el color que coincida exactamente con su visión y su gusto.
En el interior se ha incrementado significativamente el uso de la madera y el cuero para crear un ambiente aún más refinado y lujoso. Todo el habitáculo del Mulsanne está circundado por una línea de cintura en madera que incluye un panel de una pieza, también de madera, que adorna el salpicadero. Las agujas de los indicadores invertidos del grupo de instrumentos evocan los primeros modelos de Bentley, mientras que el diseño global del salpicadero y la consola recuerda sutilmente al icono alado de la compañía. Estos8 pulgadas, discretamente oculta por una portezuela eléctrica enchapada, y debajo de la cual encontramos un elegante cajón revestido en piel para guardar el reproductor de MP3. Una de sus delicatessen tecnológicas más singulares es el sistema personalizado de acceso sin llave. Un dispositivo que permite disponer de numerosas configuraciones preprogramadas que automáticamente seleccionan emisoras de radio, agendas telefónicas, ajustes de asientos, columna de dirección y cinturones de seguridad (incluidas las opciones de ventilación y masaje tanto para los asientos delanteros como para los asientos traseros), e incluso la posición de las persianas eléctricas de la luneta y las ventanillas laterales traseras. Como guinda, el Mulsanne incorpora de serie un moderno sistema de audio de 14 altavoces, dotado de procesamiento digital de señales (DSP) y un cargador automático de 6 CD, estando además disponible como opción el sistema de audio de calidad suprema Naim for Bentley. Este sistema, fruto de la colaboración entre las dos marcas británicas de lujo, pone a disposición de los clientes el amplificador integrado para automóvil más potente del mundo, con sus 2.200 vatios, ocho modos de DSP dedicados y 20 altavoces hechos a medida. exquisitos materiales son trabajados de manera artesanal. Cada volante, por ejemplo, puede precisar 15 horas de cosido a mano (y tres veces más si el cliente desea costuras transversales). Por supuesto, se puede elegir entre dos marqueterías y un total de 24 colores de cueros, tres de los cuales se han creado especialmente para la marca, de manera que cada cliente pueda personalizar toalmente a su gusto esta suntuosa atmósfera. Un espacio en el que la elegancia y el clasicismo de Bentley no está en absoluto reñido con la aplicación de las últimas tecnologías de equipamiento de confort. En este sentido destaca el sistema multimedia dotado de un disco duro de 40 GB, que controla la navegación por satélite, el audio y el vídeo, los datos personales, el teléfono y la conectividad vía Bluetooth. El salpicadero superior incorpora una pantalla multimedia de
UN V8 A MEDIDA
A la hora de seleccionar la planta motriz del Mulsanne, los ingenieros de Bentley se enfrentaban a un triple reto; obtener un considerable par a partir de regímenes muy bajos, mantener los más altos niveles de refinamiento y dar un paso adelante en materia de eficiencia al adaptarse a las exigencias de las cada vez más restrictivas normativas medioambientales. Un objetivo cumplido para el que se tuvo que recurrir al V8 de 6¾ litros (6.750 cc), aunque debidamente evolucionado. Con el fin de lograr una reducción significativa en el consumo de combustible y las emisiones de CO2, el motor V8 del Musanne incorpora dos nuevos sistemas de control: la sincronización de levas y, por primera vez en el sector de los automóviles de gran lujo, el desplazamiento variable. Otras mejoras se centraban en la cura de adelgazamiento aplicada a numerosos componentes como los pistones, las bielas y el cigüeñal forjado, para reducir la masa alternativa y la fricción interna, con el propósito de mejorar la respuesta del motor. Este actualizado V8 que equipa al Mulsanne desarrolla 512 CV, y ahora produce un impresionante par 1.020 Nm a tan sólo 1.800 revoluciones por minuto. Estas nuevas tecnologías se complementan con la nueva transmisión automática de ocho velocidades que, por primera vez en un modelo insignia de Bentley, incorpora una palanca de cambio de marchas integrada en el volante. En su línea de eficiencia, las emisiones de CO2 y el consumo de combustible se ven reducidos en más de un 15 por ciento, en línea con el compromiso con el medio ambiente de Bentley.
Estas resaltables cifras de potencia y par han venido acompañadas de una nueva plataforma capaz de absorber y transmitir sus cualidades dinámicas, siempre bajo unos elevados estándares de confort y seguridad dignos de Bentley. Este nuevo chasis, más ligero y rígido, mejora la conducción y la maniobrabilidad. Por otro lado, el Mulsanne incorpora un nuevo sistema de control dinámico de conducción, gobernado por un selector giratorio ubicado cerca del cambio de marchas. Este selector dispone de tres modos de conducción; Bentley, Deportivo y Confort, que ofrecen una calibración precisa de los sistemas de control de la suspensión y la dirección. El nuevo sistema de suspensión neumática con amortiguadores de variación continua proporciona una conducción aún más refinada y confortable a bajas velocidades, mientras que a velocidades altas disminuye automáticamente la distancia del chasis al suelo y mejorar la estabilidad. Alta tecnología dinámica para un clásico del automóvil de lujo.
